20) "Into The Night", de Azari & III
Porque son capaces de animar cualquier fiesta. También por el remix que hizo el gran Nicolas Jaar, otra de las sorpresas de este año.
19) "Shake It Out", de Florence + The Machine
Por haber confirmado que es una auténtica diva indie. Por esa voz que une lo mejor de Adele y Kate Bush.
18) "Blue Eyes", de Destroyer
Por el pop bien entendido, que nos recuerda toda la música que se hacía 30 años atrás.
17) "La gran broma final", de Nacho Vegas
Porque sigue siendo uno de los cantautores más inspirados e inspiradores de nuestro país.
16) "House of Balloons/Glass Table Girls", de The Weeknd
Porque ha sido el debut más sonado e irreverente de este 2011. Porque el R&B puede molar.
15) "Black", de Danger Mouse & Daniele Luppi (feat. Norah Jones)
Por conseguir que viéramos una película escuchando su maravilloso álbum Rome. Por una producción clásica y llena de elegancia. Por elegir a Norah Jones y a Jack White.
14) "Go Outside", de Cults
Por alegrarnos cualquier día.
13) "Crystalline", de Björk
Porque siempre va un paso por delante, ajena a cualquier crítica. Por ese apoteósico minuto final.
12) "Natalia's Song", de Zomby
Por haber publicado el disco de música electrónica del año.
11) "I Follow Rivers", de Lykke Li
Porque es imposible no caer rendido a su facilidad de enamorarte.
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miércoles, 21 de diciembre de 2011
jueves, 19 de noviembre de 2009
Piana: Ephemeral

Hay discos que parecen haber sido escritos para describir ciertas estaciones del año. Así, por ejemplo, el célebre Vespertine (2001) de Björk es un auténtico reflejo del invierno, mientras que los álbumes de José González se saborean mejor con un buen café en otoño. Ephemeral (2005), el segundo disco de la cantante y compositora japonesa Piana, es la descripción exacta del tiempo meteorológico que estamos viviendo estos días: un otoño estival con nostalgia de invierno.
Piana irrumpió en la escena musical en 2003, con el destacado debut Snow Bird, un álbum a medio camino entre el folk, la electrónica y la experimentación. Dos años después repitió y mejoró su fórmula para publicar Ephemeral, que, contradiciendo su título, está repleto de momentos inolvidables.
El primero de estos momentos lo encontramos en la canción inicial y soberbia "Something Is Lost". Va acercándose a nuestros oídos como sin querer, intuyendo paisajes sonoros que van aumentando de intensidad hasta que Piana empieza a pronunciar las primeras frases. Para ese entonces ya estamos completamente hipnotizados por sus ritmos gélidos, sus teléfonos sin responder, sus guitarras delicadamente monótonas y su voz llena de ecos y juegos armónicos.
Ephemeral continúa sorprendiendo con "Early In Summer", que contiene una melodía y unos arreglos de cuerda de una emotividad casi insoportable. En cambio, "Beside Me", el siguiente corte del álbum, tiene un carácter mucho más minimalista y aparentemente desordenado, mientras que la breve "Color of Breeze" es tan sólo un pequeño puente que cruza hasta "Little Girl Poems", uno de los temas más destacados del disco. Este "Little Girl Poems" se desarrolla con un disimulado pero continuo crescendo y llega a una impresionante parte central que es el verdadero clímax de todo el álbum. "Muse", por el contrario, carece de una estructura reconocible, mientras la folk "Mother's Love" podría haber sido escrita e interpretada por cantantes como Rosie Thomas. De "Moon And Cello" se puede decir poco más de lo que ya dice su título, y la final "Beginning" nos deja con ganas de más Piana.
Y es que Ephemeral es un disco que no nos cansaríamos nunca de escuchar. Sus ambientes ensoñadores y oníricos son una buena fuente de inspiración y tranquilidad, el perfecto acompañante para este otoño que parece que nunca va a llegar.
Something Is Lost
Mother's Love
Little Girl Poems
Early In Summer
sábado, 4 de julio de 2009
Björk: Medúlla

Poco después de haber protagonizado magistralmente la película de Lars Von Trier Dancer in the Dark (2000) y de publicar Vespertine (2001), la artista islandesa Björk anunció que para ella había terminado la etapa en la que compuso discos imprescindibles como Debut (1993), Post (1995) o Homogenic (1997). En el nuevo camino que empezaba, la cantante prometía encontrar nuevas vías de expresión y experimentar otras fórmulas para escribir su música. En 2004 edita Medúlla, un álbum interpretado casi íntegramente por un único instrumento: la voz.
Medúlla es, probablemente, el trabajo más introspectivo de Björk. La continua búsqueda de recursos vocales parece en realidad una gran metáfora de la búsqueda de lo más íntimo de las personas, de la capacidad humana. Sin pretender sonar presuntuoso, se podría decir que es algo así como el "encuentro de uno mismo".
Para cumplir con este ambicioso objetivo, Björk contactó con verdaderos expertos en la materia, desde el increíble beatboxer Rahzel (ex-miembro de The Roots) hasta la cantante gutural de origen inuit Tagaq, pasando por el genial Robert Wyatt o el camaleónico Mike Patton (Faith No More, Fantômas, Tomahawk, ex-Mr. Bungle y un larguísimo etcétera). Con este excepcional plantel de colaboradores y el incuestionable talento de Björk, no es de extrañar que Medúlla contenga algunas de las canciones más destacadas de la islandesa.
"Pleasure Is All Mine", el primer tema del disco, ya demuestra el resultado de esta original propuesta a cappella. Sin lugar a dudas, es una de las piezas más emocionantes de lo que va de siglo. En cambio, "Where Is The Line" es un auténtico temón heavy sin guitarras ni bajos eléctricos ni batería, y "Who Is It?", "Mouth's Cradle" y "Oceania" - esta última presentada en la ceremonia de inauguración de los JJ.OO. de Atenas 2004 - podrían haber formado parte de cualquier anterior álbum de Björk. La experimentación más evidente la encontramos en la concisa "Öll Birtan" y en la claustrofóbica "Ancestors", mientras que "Vökuró" (versión de una típica canción islandesa), "Show Me Forgiveness" y "Sonnets/Unrealities XI" son las que tienen estructuras e interpretaciones más clásicas. El punto intermedio está en la magnífica "Desired Constellation" y en la grave "Submarine". El final de fiesta lo pone "Triumph Of A Heart", un curioso tema pop que hará las delicias de los aficionados a todo tipo de ruidos ejecutados únicamente con la boca.
Con todo, Medúlla es un inmejorable reinicio de carrera para alguien como Björk, una artista que, haga lo que haga, nunca deja indiferente ni a sus detractores ni a sus fans más entusiastas.
Who Is It
Desired Constellation (Live)
Vökuró (Live)
Oceania
Triumph Of A Heart
Where Is The Line
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domingo, 26 de octubre de 2008
Joanna Newsom: Ys

A la jovencísima cantante, intérprete y compositora estadounidense Joanna Newsom hay que escucharla con todos los sentidos. Su segundo disco, titulado Ys (2006), es una propuesta inclasificable y original, repleta de matices y de emoción.
Lo primero que llama la atención de Ys es su reducido número de canciones, 5, y la extensa duración de las mismas: "Cosmia", con poco más de 7 minutos, es la pieza más corta del álbum; "Only Skin", la más larga, está cerca de los 17.
Cuando Ys empieza, con la maravillosa "Emily", te acaba de convencer de lo única y encantadora que es su obra, un cruce entre el folk y las arias propias de la ópera, en donde no hay rastro de guitarras ni de baterías y una orquesta se encarga de acompañar la increíble voz de Newsom, que puede llegar a recordar por momentos a la de Bianca de CocoRosie o a la misma Björk.
Además, sus canciones están llenas de profundidad, gracias, por una parte, al trabajo de los omnipresentes Steve Albini, Jim O'Rourke y Van Dyke Parks, y por otra parte, a sus excelentes letras mitológicas y metafóricas (de hecho, Ys es casi un CD-libro). En "Sawdust & Diamonds", Newsom da una clase magistral de interpretación, dejándonos con la boca abierta simplemente tocando su dulce arpa y cantando con sus cuerdas vocales. Y en "Monkey & Bean" nos traslada a un escenario tal vez más propio del teatro.
Ys fue uno de los álbumes más celebrados de 2006. Joanna Newsom parece una trovadora del S. XXI, y nos regala una obra tan compleja a priori como humilde y adictiva con un par de escuchas.
Sawdust & Diamonds (Live)
Monkey & Bear (Live)
Cosmia (Live)
Emily
Only Skin
sábado, 29 de marzo de 2008
Hanne Hukkelberg: Little Things

Cuesta creer que sea un álbum de debut. Publicado originalmente en 2004 en Noruega y editado en 2005 para el resto de Europa, Little Things supone la irrupción de la oslense Hanne Hukkelberg en el panorama musical. Sorprende por su indiscutible madurez.
Little Things es una propuesta sólida, arriesgada, y que nos demuestra que Hukkelberg tiene un discurso propio que mostrar a los oyentes más interesados en nuevas mezclas de influencias y sonoridades. En este sentido, el título del disco no puede ser más apropiado. Las canciones están formadas por melodías preciosistas, de las que se encarga la dulce voz de la artista noruega, y por diversidad de instrumentos (guitarras, clarinetes, teclados...) y pequeños ruidos - ya sean electrónicos o elegidos directamente de herramientas de cocina - que se infiltran en las piezas para dotar de más profundidad y una exquisita dispersión rítmica a las composiciones. El origen nórdico de Hukkelberg se adivina en todo momento, gracias a armonías heladas al estilo de Björk (los compases finales de "Balloon" podrían formar parte del maravilloso Homogenic de la islandesa) o de compatriotas como Kaada. "Cast Anchor", "Do Not As I Do" y "Boble" son sólo pequeñas canciones que nos enseñan de lo que es capaz esta cantante de Oslo.
En Little Things encontramos una fusión entre jazz, electrónica, música de cabaret, rock, pop y música experimental. Una mezcla destilada con las manos de Hanne Hukkelberg, una artista que pasa automáticamente de futura promesa a cantante consolidada.
Do Not As I Do
Boble
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