Enfrentarse a la discografía del prolífico Nick Cave puede convertirse en una auténtica odisea. El australiano ha publicado más de 15 álbumes -contando sólo los de estudio-, de entre los cuales destaca el melancólico The Boatman's Call (1997), en el que Cave se hace acompañar de nuevo por sus inseparables Bad Seeds para cantar canciones de amor y, sobretodo, de desamor.
"Into my arms", la magnífica pieza que abre The Boatman's Call, muestra a un Nick Cave más intimista que nunca. Una suave melodía de piano, arropada por una delicada línea de bajo, otorga casi todo el protagonismo a la profunda e inconfundible voz, esta vez rota, del cantante australiano. En cambio, "West Country Girl" se mueve sobre un ritmo heredado de las películas de vaqueros para narrarnos (literalmente) una historia que habla supuestamente de su ex PJ Harvey, mientras que la excepcional "(Are You) The One That I've Been Waiting For?" es un canto a la esperanza teñido con una sombra que llega a abarcar la nostálgica e indispensable "Where Do We Go Now But Nowhere?".
A juzgar por sus letras, sus ambientes permanente oscuros y sus reflexiones espirituales, The Boatman's Call se convierte en el autorretrato de Cave en los momentos difíciles de su propia vida. Un retrato tan negro y honesto como el de la inquietante portada del disco.
Un excelente punto de partida para descubrir uno de los artistas más completos e interesantes de nuestro tiempo. Una obra maestra sin matices.
Lo primero que sorprende al escuchar a Russian Red (pseudónimo de Lourdes Hernández) es que sea una chica de Madrid. Sus canciones son difíciles de poner en contexto en el panorama nacional, y no sólo porque sean escritas en inglés, sino porque su música nos recuerda a la nueva ola de artistas folk procedente, en su mayoría, de Francia, Reino Unido y Norteamérica. Lo segundo que sorprende de Russian Red es que I Love Your Glasses (2008) sea su debut.
Hay músicos que necesitan dos o tres discos para llegar a publicar un álbum tan completo como I Love Your Glasses. La joven Lourdes sólo ha necesitado éste para demostrar de lo que es capaz de hacer con una guitarra, una voz y unas melodías que no desmerecen a las de Laura Veirs o incluso a las de PJ Harvey.
Desde el primer y magnífico corte del álbum, "Cigarettes", ya nos podemos hacer una idea de lo que nos depara I Love Your Glasses: canciones cálidas, cercanas, arreglos sencillos y pequeños detalles que engrandecen casi sin que nos demos cuenta las composiciones de Russian Red.
En "No Past Land", "Hold it Inside" y "Timing is Crucial" la cantante madrileña nos muestra su cara más introspectiva, mientras que en la pegadiza "Take Me Home" y en el primer single "They Don't Believe" (con ese imparable ritmo que parece sacado directamente de un cabaret) nos enseña su vertiente más pop. ¿Y qué mejor final para I Love Your Glasses que una excelente versión de ese clasicazo ochentero de Cyndi Lauper titulado "Girls Just Want to Have Fun"?
Lo tercero que sorprende de Russian Red es que tan solo tiene 22 años. Así que podemos afirmar desde ya que es una de las artistas con más proyección y futuro de nuestro país.