lunes, 28 de noviembre de 2011

"Midnight City", de M83: De cuando nos creímos héroes

Uno de los discos que seguro no faltará en las listas de "lo mejor del año" es Hurry Up, We're Dreaming (2011) de M83, el proyecto musical liderado por el francés Anthony Gonzalez. Entre la multitud de espléndidas canciones que componen este doble álbum, "Midnight City" es, sin lugar a dudas, el tema más destacado, y supone una auténtica regresión al pasado. Un pasado no muy lejano, de cuando a la música pop le dio por llenar las composiciones de sintetizadores, teclados, baterías con reverberaciones y múltiples efectos de voz.

"Midnight City" no engaña. Desde el principio un loop nos avisa, como si de una alarma se tratara, que estamos ante un viaje que nos transportará hasta los años 80. Se unen entonces todos los demás componentes y empieza una explosión de matices, de emocionantes melodías que se quedan para siempre en la memoria de quien las escucha. En ese preciso instante, se produce un inquietante silencio de décimas de segundo y aparece la parte vocal, mucho más austera (apenas la acompañan la batería y la línea de bajo) y que, sin darnos tiempo para coger aire, nos vuelve a llevar casi de inmediato a otra explosión.

En "Midnight City" no hay un estribillo al uso, pero sí que hay otros dos elementos típicos de los 80. El primero sucede más o menos a la mitad de la canción, cuando da comienzo un intenso crescendo que hará las delicias de las pistas de baile y que culmina, precisamente, con el segundo elemento: el solo de saxo. Un saxo que aquí no cobra el protagonismo de antaño, pero que aporta el color necesario para despejarnos todas las dudas y nos ayuda a pensar que, durante 4 minutos, hemos podido viajar en el tiempo.



El fantástico (en todos los sentidos) videoclip de "Midnight City" es obra de Fleur & Manu, de Division Paris. Según ellos, es un homenaje a Village of the Damned, Close Encounters of the Third Kind y Akira, aunque los fans de Fringe verán, tal vez, otro homenaje.

Más hielo para el Whisky


Después de una resaca tal vez demasiado larga (ya hace casi dos años del último post publicado), hoy puedo decir que, al fin, vuelve Whisky On The Rocks. Y vuelve con importantes novedades -dos importantes novedades, para ser más concreto-.

En primer lugar, he ajustado el diseño del blog para hacerlo más nítido y estructurado. Espero que os guste.


Además, y demostrando una modernez sin precedentes, he creado una página en Facebook y un perfil en Twitter desde donde podréis seguir todas las novedades del Whisky.

Ah. Evidentemente, los posts que había hasta ahora en el blog siguen ahí. Los podéis encontrar utilizando el buscador o en el apartado "Archivo del blog" del menú de la derecha.

Nada más.

¡Bienvenidos de nuevo o bienvenidos por primera vez!

domingo, 14 de febrero de 2010

Canción de la semana: "Evidence", de Faith No More



Canción: Evidence
Autores: M. Patton, B. Gould, M. Bordin, T. Spruance
Intérpretes: Faith No More
Disco: King for a Day... Fool for a Lifetime (1995)

Letra:

If you want to open your hole
Just put your head down and go
Step beside the piece of the circumstance
Got to wash away the taste of evidence
Wash it away

I didn't feel a thing
It didn't mean a thing
Look in the eye and testify
I didn't feel a thing

Anything you say, we know you're guilty
Hands above your head,
and you won't even feel me
You won't feel me

I didn't feel a thing
It didn't mean a thing
Look in the eye and testify
I didn't feel a thing

I didn't feel a thing
You didn't mean a thing
Look in the eye and testify
I didn't feel a thing

sábado, 6 de febrero de 2010

Canción de la semana: "Hey Man (Now You're Really Living)", de Eels



Canción: Hey Man (Now You're Really Living)
Autor: E (Mark Oliver Everett)
Intérpretes: Eels
Disco: Blinking Lights and Other Revelations (2005)

Letra:

Do you know what it's like to fall on the floor
And cry your guts out 'til you got no more
Hey man now you're really living

Have you ever made love to a beautiful girl
Made you feel like it's not such a bad world
Hey man now you're really living

Now you're really giving everything
And you're really getting all you gave
Now you're really living what
This life is all about

Well i just saw the sun rise over the hill
Ever used to give me much of a thrill
But hey man now i'm really living

Do you know what it's like to care too much
'bout someone that you're never gonna get to touch
Hey man now you're really living

Have you ever sat down in the fresh cut grass
And thought about the moment and when it will pass
Hey man now you're really living

Now you're really giving everything
And you're really getting all you gave
Now you're really living what
This life is all about

Now what would you say if i told you that
Everyone thinks you're a crazy old cat
Hey man now you're really living

Do you know what it's like to fall on the floor
And cry your guts out 'til you got no more
Hey man now you're really living

Have you ever made love to a beautiful girl
Made you feel like it's not such a bad world
Hey man now you're really living

People, sing
Do you know what it's like to fall on the floor
Cry your guts out 'til you got no more
Hey man now you're really living

Just saw the sun rise over the hill
Never used to give me much of a thrill
Hey man now i'm really living

martes, 2 de febrero de 2010

2000-2009: La banda sonora de una década (V)

The Decade in News Photographs, de The Big Picture: Una multitud de percusionistas tocan durante la Ceremonia Inaugural de los JJ.OO. en Beijing 2008. Getty Images / Adam Pretty

Capítulo 3. La herencia del grunge y las súper bandas. (2)

(para leer la primera parte de este capítulo, haz clic aquí)

El mismo Mike Patton también fue, aunque muy a su pesar, uno de los precursores de la oleada de grupos etiquetados bajo el polémico e impreciso paraguas del nu metal, caracterizado por la fusión del rock con estilos como el rap o el funk. De este subgénero creado en los 90 han perdurado más bien pocas propuestas destacables. Entre ellas, Incubus, Deftones y System Of A Down (SOAD).

Los californianos Incubus, liderados por Brandon Boyd, han evolucionado y modificado su sonido durante la década 2000-2009, alejándose de sus contundentes inicios para acercarse cada vez más a canciones de pop-rock "convencional", sin dejar de lado una personalidad forjada en casi 20 años de carrera. Se trata de un ejemplo paradigmático de continua transformación, que se hace patente en sobresalientes discos como Make Yourself (2000) o A Crow Left Of The Murder (2004).
En cambio, Deftones han mantenido intacta su versión más oscura del nu metal - que ya presentaron a mediados de los 90 con el influyente debut Adrenaline (1995) -, aunque han ido creciendo en cada entrega para acabar conformando una de las bandas más relevantes e indispensables del rock actual. Y es que los de Chino Moreno han facturado dos de los álbumes más exitosos de esta década: el claroscuro White Pony (2000) y el autorreferencial Deftones (2003).
A los separados-pero-no-disueltos SOAD el éxito les llegó en 2001, con la publicación de Toxicity, el que tal vez sea su disco más redondo hasta la fecha. Sus constantes cambios de ritmo, sus incontestables riffs y alguna que otra melodía pegadiza convirtieron este álbum en un clásico del género, y a canciones como "Chop Suey" en uno de los temas más escuchados de los últimos años. En 2005, SOAD editaron un ambicioso proyecto en formato doble disco, Mezmerize y Hypnotize, que recibió excelentes críticas del público y de la prensa especializada.

De las múltiples tendencias musicales que han resurgido durante la primera década del Siglo XXI, hay dos especialmente fructíferas que hacen referencia al rock y que están entrelazadas entre sí: la vuelta al sonido de los 70 y el garaje. Tal vez los grupos que mejor representan este regreso a los orígenes son, por una parte, The White Stripes, The Black Keys y The Strokes y, por otra parte, The Darkness y Mother Superior.

El famoso dúo Jack - Meg White (The White Stripes), así como el que forman Dan Auerbach y Patrick Carney (The Black Keys), practican rock con fuertes influencias del blues, ambos con instrumentaciones y grabaciones tan rudimentarias como efectivas. De los primeros destacan su impactante White Blood Cells (2001), su consagración Elephant (2003) y sus inolvidables canciones "Fell in Love with a Girl" y "Seven Nation Army". En cuanto a The Black Keys, se hace necesario mencionar sus sobresalientes Thickfreakness (2003) y Rubber Factory (2004), álbumes que no deberían faltar en la discoteca de ningún rockero que se precie. The Strokes, aunque más cercanos al indie que al sonido bluesero de las dos parejas anteriores, comparten el mismo espíritu revival. Y les ha ido medianamente bien: los discos Is This It (2001) y Room On Fire (2003) están repletos de canciones-himno, mientras que su última entrega, First Impressions of Earth (2006), no deja claro qué camino seguirán ni si serán capaces de repetir los éxitos logrados antaño.
Por otra parte, el auténtico sonido rock de los 70 volvió, por un período de tiempo quizás demasiado breve, con los olvidados The Darkness. La particular voz de Justin Hawkins y las brillantes composiciones que formaron Permission To Land (2003) y One Way Ticket to Hell... And Back (2005) les catapultaron automáticamente a lo más alto del rock británico. Lamentablemente, su ascenso fue tan rápido como su separación. Pero no todo está perdido para los aficionados al rock más añejo: mientras los estadounidenses Mother Superior sigan en pie, hay esperanza.

Y, viendo en perspectiva la década 2000-2009, podemos confirmar que también hay esperanza para el futuro del rock más contundente. Nuevas bandas con nuevos discursos, como The Mars Volta o Biffy Clyro, nuevas bandas con discursos no innovadores pero de gran calidad, como Dredg, o bandas que no son nuevas pero que siempre tienen discursos interesantes, como Nine Inch Nails o Cave In, garantizan la buena salud de un género que aún tiene mucho que decir.