
A la jovencísima cantante, intérprete y compositora estadounidense Joanna Newsom hay que escucharla con todos los sentidos. Su segundo disco, titulado Ys (2006), es una propuesta inclasificable y original, repleta de matices y de emoción.
Lo primero que llama la atención de Ys es su reducido número de canciones, 5, y la extensa duración de las mismas: "Cosmia", con poco más de 7 minutos, es la pieza más corta del álbum; "Only Skin", la más larga, está cerca de los 17.
Cuando Ys empieza, con la maravillosa "Emily", te acaba de convencer de lo única y encantadora que es su obra, un cruce entre el folk y las arias propias de la ópera, en donde no hay rastro de guitarras ni de baterías y una orquesta se encarga de acompañar la increíble voz de Newsom, que puede llegar a recordar por momentos a la de Bianca de CocoRosie o a la misma Björk.
Además, sus canciones están llenas de profundidad, gracias, por una parte, al trabajo de los omnipresentes Steve Albini, Jim O'Rourke y Van Dyke Parks, y por otra parte, a sus excelentes letras mitológicas y metafóricas (de hecho, Ys es casi un CD-libro). En "Sawdust & Diamonds", Newsom da una clase magistral de interpretación, dejándonos con la boca abierta simplemente tocando su dulce arpa y cantando con sus cuerdas vocales. Y en "Monkey & Bean" nos traslada a un escenario tal vez más propio del teatro.
Ys fue uno de los álbumes más celebrados de 2006. Joanna Newsom parece una trovadora del S. XXI, y nos regala una obra tan compleja a priori como humilde y adictiva con un par de escuchas.
Sawdust & Diamonds (Live)
Monkey & Bear (Live)
Cosmia (Live)
Emily
Only Skin